Monday, 1 April 2013

500 lombrices -II

Solo una entrada rápida para una actualización de las lombrices. Espero que manteneros al día de lo que pasa con las mías os anime a intentarlo y que os de menos sustos cuando pasan cosas que en principio parecen extrañas.

En abril, lluvias mil dicen, estoy escribiendo esto cuando todavía es marzo, y no se como hacer la rima, pero llueve que da gusto. A gusto de la mayoría, pero no lo mejor para las lombrices. El problema es que se puede llenar la lombricompostera de agua y se pueden ahogar. El otro problema es que el material de dentro puede que este muy húmedo y que se compacte mucho también resultando en ahogo de lombrices.

Lo bueno es que la solución a estos dos problemas es muy sencilla. Para que no se llene de agua la lombricompostera dejaremos el grifo de desagüe abierto. Si no tenemos grifo de desagüe moveremos la lombricompostera bajo cubierto. Para que el material de dentro no se humedezca demasiado usaremos papel de periódico o cartón (nada muy brilloso) lo cortamos en tiras y lo mezclamos con el material de dentro. Este material absorbe algo de la humedad y además evita que todo el contenido se compacte y que no les entre aire a las lombrices.

Otra cosa que parece bastante común cuando se empieza una colonia de lombrices es que se empieza con pocas lombrices. En mi caso tengo unas 500 para empezar, cuando este la colonia establecida tendré varios miles. Esto significa que, cuando le das de comer, tardaran más en comérsela ya que son pocas y en mi caso esto ha resultado en crecimiento de moho. No es demasiado, he quitado algo de comida por si acaso y vigilare que no crezca demasiado, pero como al rebuscar las lombrices todavía están felices no creo que sea demasiado problemático.

Hablando de darles de comer no se debe de dar demasiado de comer a las lombrices. Esto parece que es porque comer demasiado les puede sentar mal, pero el problema es que si les damos demasiado de comer todo este material quedara en la lombricompostera mucho tiempo y se puede pudrir. Si se pudre mucho material se apelmaza con los problemas que ya he mencionado más arriba.
En fin solo un par de problemas causados en su mayoría por la lluvia y mis prisas por que crezcan las lombrices pero todo va bien y espero poder reportar en breve que ya tengo la colonia de lombrices establecidas y haciendo un lombricompost estupendo.
 

Sunday, 31 March 2013

Estacas de los frutales

Hace un año plantamos unos frutales y les pusimos estacas. La verdad es que no pensé más en el tema hasta que leí en otro blog, que no es del todo bueno dejar las estacas más de un año. Al parecer, esto hace que los árboles se vuelvan vagos ya que al ser mecidos por el viento desarrollan raíces más fuertes.

Al quitarlas se me ocurrió que a lo mejor os gustaría ver el método que usé para atar los árboles a las estacas. La idea es no usar cuerda y es mejor algo mas gordo como una cinta y a ser posible elástico pero resistente. No queriendo nunca (a menos que sea necesario) comprar nada usé unas cámaras de bicicleta que tenia por ahí.

Cámara de bici para atar la estaca al árbol.
También use estacas de metal, más baratas. Lo malo de estas es si tienes perros torpes (yo tengo dos, pero, ¿y lo majos que son?) se pueden chocar contra la estaca en una de sus carreras locas y la estaca queda a un ángulo precioso así (con lo que me costo al plantarla que quedara recta, en fin):

Árbol con estaca a un ánglo tras colisión con perro (el perro bien, gracias).
Detalle de la forma de la unión entre la cámara de bici y estaca de metal:


Después de quitar las estacas paso lo típico, un viento que, exagerando solo un poco, parecía un huracán, que me daba miedo dar el paseo con los perros por el sitio de siempre, las ramas de los árboles se movían de una forma amenazante. Pero por una vez tuve suerte y los frutales todos bien. Espero que esto les haya ayudado a tener más raíces y que empiecen a crecer y a dar fruta, que ya les vale.

Saturday, 16 March 2013

500 lombrices

Una de mis primeras entradas fue esta, donde hablaba del lombricompostero (o vermicompostador) que me habían regalado por navidad. En esa entrada hay más detalles del tema del humus de lombriz (o lombricompost), pero muy resumido el tema es el siguiente, tenemos gusanos muy voraces que se comen las sobras y te dejan un abono buenísimo. A este abono hay gente que, con particular amor a las metáforas, le llaman el oro negro de la jardinería (la próxima vez que paséis por un centro de jardinería, buscar el humus de lombriz, ver el precio que tiene y lo pequeña que es la bolsa y veréis que esta gente tiene razón). Lombricompostero es el nombre que se le da al sitio donde tienes las lombrices o gusanos (lombrices rojas californianas son las que se usan, por ser muy voraces) y que hay de distintos modelos. El mío es uno normal de bandejas.

Mi lombricompostero de bandejas. Ahora mismo solo tiene una bandeja.
 
Pues me pasó que después de que me regalaran el vermicompostador, y después de varios sustos por que las lombrices parecían que se morían, van y se me murieron todas. Al parecer esto a los novatos como yo es algo común que pase, pero el saber esto no te quita el disgusto. En fin, empecé a buscar por ahí más lombrices y no encontraba nada en tiendas que me aseguraran que era la lombriz que me hacía falta a mi (en tiendas de pesca te dicen que es un gusano y mejor no preguntes más), y me olvide un poco del tema. Ahora retomándolo he encontrado, por fin, un par de sitios, que a mí me vienen bien, por estar en España, y además porque envían a domicilio.

Decidí comprar lo que le llaman medio núcleo, que tiene 500 lombrices y bastantes huevos. Hice el pedido, lave el lombricompostero y espere a que me llegara las lombrices.

Al abrir la caja tenían esta pinta.



Material marrón (que prefiero no saber lo que es) en el que, si te fijas, se ven lombrices. Esto con mucho cariño lo puse en un par de hojas de papel en el vermicompostero y le puse algunas sobras de verduras, no muchas, para que acostumbren a su nueva casa.




Para que no me volviera a pasar, me he puesto a investigar la razón por la que se me murieron las lombrices la última vez (creo que demasiado calor y el sustrato demasiado seco) y a estas las estoy tratando con un cariño y un cuidado que me parece excesivo hasta a mí. Por ejemplo, leyendo he visto que cuando tienes el núcleo recién llegad es mejor no darles de comer cebolla o pieles de cítricos, por ser demasiado ácido, e inmediatamente salí al jardín a rebuscar en el vermicompostero y quitar todas las pieles de cebollas y naranjas que había puesto (antes, claro, comprobaba, con cuidado, que no hubiera ninguna lombriz en la cascara). En fin, esta mañana he salido a darles los buenos días, y he visto que están creciendo y que hay más, por lo que parece que el cariño está funcionando.

En breve contare más detalles del cuidado de estas lombrices, que además de dar un humus de lombriz de una calidad espectacular y con propiedades casi mágicas de lo buenas y variadas que son, ocupa muy poco espacio, con lo que se puede hacer en un jardín pequeño, en una terraza o incluso un balcón. Hay varios sitios donde se pueden comprar estos composteros, pero por si os interesa yo pedí las lombrices (y también tienen composteros) en www.recicluc.com en Barcelona, donde me trataron con rapidez, y el envío llego a tiempo, no tengo más experiencia que esa pero los volvería a usar.

Monday, 4 March 2013

Bellotas - café y pan

Ya he escrito algunas cosas que me gusta hacer con las bellotas (ver las entradas de bellotas asadas y falafel de bellotas) y hoy voy a contar dos cosas más que me gusta hacer con las bellotas. Las dos cosas están relacionadas y es la forma ideal de usar las sobras de un proceso para hacer otra cosa. Con la receta quedará claro.

Harina de bellotas
Empezamos recogiendo bellotas y pelándolas como expliqué en el post de bellotas asadas. Una vez peladas se asan a unos 200ºC unos diez o quince minutos más o menos, hasta que estén bien tostadas. Ahora hay que triturarlo todo hasta que quede bien fino, como harina. La forma más fácil es meterlo todo en un molinillo de café o una trituradora/batidora de vaso.

Las bellotas, listas para triturar.


Al rato de usar la batidora nos damos cuenta que las bellotas están durísimas y que hay trozos grandes. Tenemos dos opciones: seguir triturando hasta que este todo bien fino (o tengamos que comprar una batidora nueva) o tamizar lo que hemos conseguido hasta ahora, guardando tanto los trozos grandes (ahora os explico que hacemos con ellos) como la parte tamizada.

Las bellotas, ya trituradas, con algunos (bastantes) trozos grandes.

La parte tamizada ya es harina de bellota y se puede usar, mejor mezclándola con harina de trigo normal. A mi me gusta usar esta harina en mi receta de pan básico cambiando un cuarto de la harina de trigo por harina de bellota. Queda un pan muy rico, más denso del normal y con un sabor muy interesante, no muy alejado del pan de centeno.

Pan con harina blanca y de bellotas.

Café de bellotas
Con los trozos grandes después de tamizar se pueden usar como sucedáneo del café. Esto es en teoría, lo que pasa es que cuando lees esto (me paso a mi, aunque a lo mejor solo soy yo...) piensas que la bebida será parecida al café, y no. Es una bebida caliente que tiene un sabor que no se le parece al café y que a mi no me gusta. Si lo queréis probar, mi método favorito es en una cafetera de émbolo echar 3 ó 4 cucharaditas de la bellotas y unos 200ml de agua hirviendo. Esperar un rato, presionar el émbolo y beber, leche y azúcar al gusto. (Si no tenéis cafetera de émbolo hacer lo mismo en un recipiente y, después de esperar un rato, se cuela en una taza y se bebe).

Como ya he dicho no me gusta el sabor del café de bellotas, lo que sí que me gusta es hacer café sustituyendo lamitad más o menos del café por las bellotas ya listas para café. Te sale un café con un sabor (además de a café) a algo distinto agradable y muy rico, difícil de explicar como a nueces.


La cafetera de émbolo, con el café de café y bellotas, poco antes de presionar y beber.

Thursday, 28 February 2013

Sonidos y señas

Esto de vivir en el campo me gusta, entre muchas cosas, por la de animales que se ven Y cuando digo que se ven, no me refiero a que se ven (ya lo se, tal vez entonces debería usar una palabra distinta) me refiero a que detectas su presencia sin necesariamente verlos. Una de las formas más fácil de saber que esta ahí un animal es por el sonido, el canto de los pájaros por ejemplo.

Aparte de eso por donde yo vivo se puede escuchar el graznido de patos, (que suele estar acompañado de aleteo en el agua, que inmediatamente te hace pensar que es un monstruo marino y te llevas un susto, hasta que te das cuenta que es imposible, porque un monstruo marino estaría en el mar y eso es un río...), el sonido que hacen las cigüeñas con el pico (crotorar según la wikipedia, fíjate que nombre más raro), el sonido tan raro que hacen las ardillas (gruñir, según yahoo answers pero no se...), y, uno de mis favoritos, el martilleo del pájaro carpintero.

Otra forma saber que un animal ha estado por ahí es por las huellas. No se me da nada bien esto pero el otro día vi unas que eran muy fáciles de ver y según me han dicho vecinos y demás, son las marcas que hace un jabalí al mover la tierra para buscar cosas de comer.


¿A que huelen los jabalis? Otsu lo esta comprobando.

Cuando la gente me dice que vivo en el medio de la nada y que como hago para vivir tan lejos de tiendas, bares, restaurantes, teatros y demás, siempre pienso en momentos como estos: el sonido de un pájaro carpintero en tu jardín, pisar las marcas dejadas por un jabalí... No hay tienda, restaurante ni teatro que se compare.

Monday, 4 February 2013

Ginebra de bayas de saúco

Siguiendo con las bayas de saúco (Sambucus nigra), que empezamos en la entrada anterior con el vinagre, vamos a hablar de algo que muy interesante que es la ginebra de bayas de saúco.

Había oído hablar de esto y tenia bastantes ganas de probarlo pero la mayoría de recetas que encontraba por ahí eran de como hacer cocktails con la ginebra de saúco. Al final buscando y leyendo he mezclado un par de recetas para dar con esta que me ha gustado.

250g de bayas de saúco
350ml de ginebra
50g de azúcar

Las bayas, sin tallos, las ponemos en un cuenco y las metemos al microondas un par de minutos. Esto es porque las bayas hay que cocinarlas siempre, en la receta del vinagre esta el paso de hervir 10min, como no queremos hervir la ginebra meterlas al microondas nos da el resultado que queremos.

Sacar del micro y en un frasco de cristal ponemos las bayas, el azúcar y la ginebra. Si tenemos un frasco de rosca de conservas de toda la vida ponemos film transparente por encima y cerramos con la tapa encima de eso, si no usamos el film lo mas seguro es que gotee al agitar el frasco, sobretodo por que lo más normal es darle la vuelta para comprobar que el azúcar este disuelto. Si tenemos un frasco de esos con tapa y junta de goma que cierra bien seguramente no hará falta.

Agitamos todos los días hasta que el azúcar este disuelto y lo dejamos un mes.

Pasado el mes se cuela, se tiran las bayas, y esperamos otro mes. Al mes lo ponemos en una botella aparente y esta listo para beber.

¿El sabor? Difícil de explicar pero muy agradable, dulzón, y con intenso sabor a las bayas. Por ahora mejor con tónica por que sino se nota el sabor a ginebra. A lo mejor dentro de otro mes se quita ese sabor, ya os contare.



Sunday, 3 February 2013

Cortando leña

Don Fernando Cerezo, profesor de sociales en el colegio, nos dijo que durante la primera guerra mundial si te encontrabas en medio de un bombardeo y no tenias a mano una trinchera lo mejor era meterse en el cráter que había dejado un obús. Al parecer es imposible que un obús caiga dos veces en el mismo sitio (este tipo de lección práctica era lo que más me gustaba del cole). Seguro que esto tiene un nombre, algún principio de incertidumbre o algo similar. Yo nunca me he encontrado alejado de ninguna trinchera durante ningún bombardeo en la primera guerra mundial, pero a mi manera he comprobado este principio de incertidumbre cada vez que me ponía a cortar leña.

Mi idea cortando leña es poner en un tronco grande uno más pequeño y , ¡zas! de un golpe certero partir el tronco pequeño en dos para que sea más fácil encender la chimenea. Supongo que la idea no es muy original y que son siglos lo que se lleva cortando leña así. El problema es que a veces (muchas) el tronco pequeño está demasiado duro y tengo que volver a darle un hachazo, se supone que en el mismo sitio de antes, para poder cortarlo. Pues, oye, que no se dejan los muy...

Yo le echo la culpa al principio ese de incertidumbre, porque es que nunca le doy en el mismo sitio dos veces. Es más, muchas veces ni siquiera le doy al tronco directamente y le doy al tronco de abajo. Esto que paree que no es un problema si que resulta un poco problemático cuando le intentas dar un hachazo con la fuerza de superman a un tronco pequeño y acabas dándole al de debajo, porque claro, a ver como desclavas el hacha ahora... Con un poco de paciencia se puede, pero si le das al tronco de abajo en el borde (sí, me pasa mucho), empiezas a cortar trozos del tronco grande. Ya llevo cuatro o cinco trozos cortado del tronco grande, a este paso me voy a quedar sin donde cortar leña...

El tronco en el estado que esta ahora.

En fin, llevo ya algo de práctica y estoy mejorando pero me parece que he encontrado una solución mejor:


En una zona donde esta permitido he recogido palos que ha tirado el viento para encender la chimenea. De esta manera tengo como encender la chimenea y además le doy un descanso al hacha y al tronco de debajo.